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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Nota 21 de julio de 2026

En Tonalá reciben agua color té, pero el Gobierno ofrece diálogo bien clarito

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En Tonalá reciben agua color té, pero el Gobierno ofrece diálogo bien clarito
Imagine usted abrir la llave de su casa esperando agua y que salga algo con la tonalidad de un café aguado de fonda. Ahora imagine que, cuando pregunta qué está pasando, le dicen que no lo invitaron a la reunión donde se discute su propio problema. Eso es, más o menos, la semana hídrica de Jalisco, contada desde Tonalá.

El alcalde de ese municipio denunció que ni él ni ningún integrante de su gabinete ha sido convocado a una sola mesa técnica, pese a que cerca de 200 mil personas de 32 colonias reciben agua sucia. Ni pipas, ni garrafones, ni vales, ni plantas potabilizadoras móviles: nada de los apoyos emergentes. Es decir, están tan excluidos del reparto que ni siquiera les llegó el consuelo. Por eso el alcalde insiste en que la Junta de Gobierno del SIAPA se reduzca a los actores principales, porque —dice— entre menos sillas, más rápido las decisiones. Sospechamos que también entre menos sillas, más fácil que alguien se quede parado afuera, como ya le pasó a él.

Del lado federal, un senador jalisciense subió el tono hasta acusar al Gobierno estatal de «envenenar la salud pública» y propuso un plan estructural, con inversión y saneamiento, en lugar de la fórmula mágica del garrafón subsidiado. Y el Gobierno de Jalisco, fiel a su estilo diplomático, respondió que está «abierto al diálogo» y que invita a todas las fuerzas políticas a enriquecer el Plan Hídrico. El mismo Plan Hídrico que, nos cuentan, todavía navegará por lo menos un mes antes de llegar al pleno del Congreso, porque primero hay que cuadrar las cuentas del segundo acueducto Chapala–Guadalajara y de las ampliaciones de Miravalle, San Gaspar y Tlajomulco.

Así que hagamos el recuento del líquido: hay un acueducto sustituto de 10 mil 700 millones de pesos que la Conagua ya «supervisa», hay 800 millones federales que los alcaldes juran que no han llegado, hay consejos consultivos propuestos, hay junta de gobierno que unos quieren achicar, y hay dos municipios que aseguran que nadie les contesta el teléfono. Lo único que fluye con abundancia y sin restricciones en esta metrópoli es el comunicado de prensa.

Mientras los especialistas debaten si la solución es un consejo, una mesa o una nueva ley, el vecino de Tonalá sigue haciendo lo que puede: hervir, colar, comprar garrafón y rezar. Este martes, además, cayó tromba con 100% de probabilidad. Ironías del monzón: la única agua transparente que muchos verán hoy será la que caiga del cielo, sin acueducto, sin junta y sin necesidad de que nadie los invite a la reunión.