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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

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Guanajuato Digest 21 de julio de 2026

Llovió tanto que hasta las obras contra la lluvia se pospusieron

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Llovió tanto que hasta las obras contra la lluvia se pospusieron
Guanajuato amaneció hoy con esa mezcla de fe y drenaje tapado que tan bien nos define. Cayeron 205.8 milímetros por hora en Irapuato —una cifra que suena a marcador de dominó y que dejó dieciséis zonas convertidas en la alberca municipal que nunca pedimos— y, en un giro digno de guionista con humor negro, las obras pluviales que iban a evitar precisamente esto tuvieron que detenerse porque llovía demasiado. Es la lógica perfecta del Bajío: no podemos arreglar la gotera porque está lloviendo, mejor esperamos a que escampe, y cuando escampe ya no habrá gotera, ni presupuesto, ni memoria.

En Salamanca la tormenta escaló de metáfora a incidente: Pemex confirmó que el incendio en la refinería fue provocado por una 'lluvia torrencial atípica' que inundó los drenajes. Léase con calma: en la refinería, se prendió fuego, por agua. Si alguien lograba explicarnos cómo el líquido que apaga incendios provoca incendios, ese alguien merecía una cátedra en el Cinvestav. Un trabajador salió con lesiones leves y toda la ciudad salió con una nueva entrada para el diccionario local: 'atípico', adjetivo que en Salamanca significa 'lo mismo del año pasado, pero esta vez con comunicado'.

Mientras el cielo hacía de las suyas, la política guanajuatense sostenía su propia tormenta interna. La alcaldesa de Irapuato, Lorena Alfaro, tuvo un día de esos en que uno opina de todo: criticó que la convocatoria panista a las alcaldías se quedó en 'lo cualitativo' y olvidó medir quién realmente puede ganar, pidió que el PAN evite los 'dedazos' —esa palabra que en Acción Nacional se conjuga como verbo irregular— y de paso celebró como un 'acierto' la llegada de Juanita de la Cruz a la dirigencia estatal. Todo esto, curiosamente, mientras en León la alcaldesa Alejandra Gutiérrez hablaba de 'desmoronamiento' del partido. Un partido que se desmorona pero firma convenios, se reorganiza y abre registros: el PAN guanajuatense en modo Rey Midas al revés, donde cada relevo es 'una oportunidad para fortalecer'. Ya llevamos tantas oportunidades de fortalecimiento que uno se pregunta cómo seguimos tan frágiles.

En el frente tecnológico, Salamanca anunció que ya persigue delincuentes con drones y que ahora quiere uno de ala fija con ocho horas de autonomía. Ocho horas. El dron aguanta más despierto que muchos de nosotros un lunes, y volará sobre una ciudad donde los accidentes viales subieron 50% en vacaciones. La modernidad guanajuatense: cielos vigilados por aeronaves y banquetas donde uno sigue rezándole a San Cristóbal.

En Celaya, epicentro nacional del absurdo cromático, el Ayuntamiento anunció que corregirá el color de las rampas para personas con discapacidad, aquellas que el año pasado pintaron de guinda y blanco como 'experimento social'. Nunca se aclaró qué hipótesis científica se probaba pintando de guinda una rampa —quizá 'la accesibilidad combina con los Toros'—, pero la conclusión del experimento fue la esperada: las rampas se pintan del color que dice la norma, no del que dicta el corazón deportivo. Ciencia aplicada, señores.

Y para cerrar el catálogo de contradicciones, dos joyas. En Manuel Doblado definieron el perfil de un tequila que homenajeará a 'El Amo Torres', insurgente de la Independencia, mediante una 'cata ciudadana': la Patria se defiende con caballito, y por fin un prócer tendrá el destino que todo mexicano le desea: convertirse en botella. Y en materia de identidad, el dato más elocuente del día vino de León: aunque unas 100 mil personas se auto-perciben afrodescendientes en Guanajuato, solo tres se registraron oficialmente. Tres. Podrían caber en un Tsuru con espacio para el súper. El Estado promete 'trabajo pendiente', que es la forma institucional de decir 'ahí lo vemos'.

Entre extorsionadores vinculados a proceso en Dolores Hidalgo, Apaseo el Alto y Valle de Santiago, franeleros regularizados en Celaya —99 caballeros de la moneda voluntaria ahora con papeles— y una gobernadora firmando convenios contra la violencia de género en 17 municipios que llevan años bajo alerta, Guanajuato demuestra su especialidad: producir muchísimos anuncios por metro cuadrado. Llueve sobre mojado, arde lo que debería apagarse, y el partido que se desmorona sigue, tercamente, inaugurando su propio fortalecimiento. Saquen el paraguas y la fe; en el Bajío ambos se usan por igual.