Michoacán se reinventa: menos policías, más bolsas de hilo y una 4T tan fraterna que da miedo
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Amaneció el martes y Michoacán se levantó con la firme convicción de reinventarse. Que nadie diga que aquí faltan ideas: sobran tantas que ya no alcanza el asfalto del Segundo Anillo Periférico para acomodarlas todas.
Empecemos por la joya de la corona. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla insiste en desaparecer a las policías municipales porque, según su diagnóstico, no tienen "fuerza de estado". La frase tiene el encanto de un coach motivacional: cuando algo no funciona, la solución no es entrenarlo, es hacerlo desaparecer. Aplicado a la vida diaria, sería como resolver el tráfico de Tres Puentes prohibiendo los coches.
La propuesta, naturalmente, encendió un debate de altísimo nivel filosófico. La Policía de Morelia respondió con la sabiduría del que se sabe en la lista de despido: mejor fortalecer, no eliminar. Su comisario recordó, además, que no ha llegado a los mil elementos porque se cayeron los apoyos federales. Es decir: primero les quitan la mesada y luego les reprochan estar flacos. Del otro lado, Octavio Ocampo, con vocación de contraprograma, aseguró que si él fuera gobernador no desaparecería a nadie. Frase valiente, considerando que aún no es gobernador y ya está gobernando de mentiritas. Hasta la presidenta de Queréndaro salió "respetuosa" de la iniciativa, que en el diccionario político significa "no estoy de acuerdo pero tampoco quiero problemas".
Mención aparte para la CPKC —antes Kansas City, antes Canadian Pacific, empresa con más nombres que testigo protegido— a la que Bedolla acusó de abandonar la seguridad en las vías. La solución oficial es ampliar Tres Puentes con dos "gazas" nuevas, palabra que el ciudadano de a pie tuvo que googlear y que resultó no tener nada que ver con la tela de las abuelitas. Prometen traslados más rápidos y cruces seguros, justo lo que Morelia lleva pidiendo desde que el tren era de vapor.
Pero si de reinvención hablamos, el premio se lo lleva Zacapu. Ahí, el DIF municipal lanzó un taller para fortalecer la "autonomía económica" de las mujeres enseñándoles a tejer bolsas con hilo de plástico. Nada dice empoderamiento como convertir el reciclaje en changarro. Ojalá el mismo entusiasmo por la autosuficiencia se contagie a las finanzas municipales, que también andan tejiendo con lo que hay.
En el rubro académico, la UMSNH presume el "rotundo éxito" de sus microcredenciales y abre segunda tanda con 23 cursos gratuitos. Uno aplaude la iniciativa, aunque el nombre "microcredencial" suene a que te dan un diploma del tamaño de una estampita. Mientras tanto, en Zamora y Jacona la oferta educativa del verano incluye curso profesional de uñas, que en el mercado laboral michoacano probablemente rinda tanto como muchas licenciaturas.
Y hablando de lluvias —porque en Michoacán todo termina hablando de lluvias—, el gobierno instaló un flamante "Puesto de Comando Interinstitucional" para intensificar la prevención. Suena a búnker de película. En Zamora, mientras tanto, ya suben los casos sospechosos de dengue tras las precipitaciones y algunas zonas amanecieron sin agua por mantenimiento. O sea: no hay agua para bañarse, pero sí la suficiente encharcada para criar mosquitos. La gestión integral del riesgo en todo su esplendor.
La cereza la pone la contienda "supuestamente fraterna" por la coordinación estatal de la 4T, ese concurso de simpatía donde todos se abrazan mientras se sacan los ojos. Raúl Morón respondió a Guillermo Celis con la frase más tierna de la jornada: "ya estábamos en lucha cuando ellos eran niños". Nada une más a un movimiento que recordarle a los compañeros que uno ya militaba cuando ellos usaban pañal. Fabiola Alanís, por su parte, aseguró que la coordinación será para una mujer y negó que la foto de Morón en Palacio Nacional sea favoritismo. Porque en política, como todos sabemos, uno se toma fotos en Palacio Nacional exclusivamente por el paisaje.
En medio de tanta reinvención, en Uruapan una adulta mayor murió tras ser atropellada por un camión urbano de la línea Tata Lázaro; el operador bajó a auxiliarla. No hay chiste posible ahí, solo el recordatorio de que mientras se discute quién coordina a quién y cuántas gazas lleva un puente, la ciudad de todos los días sigue siendo el escenario más peligroso.
Así que ya lo sabe, michoacano: guarde su bolsa de hilo de plástico, saque su microcredencial y cruce con cuidado. El estado se reinventa todos los días. El problema es que siempre le toca el turno de reinventarse a lo mismo.
Empecemos por la joya de la corona. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla insiste en desaparecer a las policías municipales porque, según su diagnóstico, no tienen "fuerza de estado". La frase tiene el encanto de un coach motivacional: cuando algo no funciona, la solución no es entrenarlo, es hacerlo desaparecer. Aplicado a la vida diaria, sería como resolver el tráfico de Tres Puentes prohibiendo los coches.
La propuesta, naturalmente, encendió un debate de altísimo nivel filosófico. La Policía de Morelia respondió con la sabiduría del que se sabe en la lista de despido: mejor fortalecer, no eliminar. Su comisario recordó, además, que no ha llegado a los mil elementos porque se cayeron los apoyos federales. Es decir: primero les quitan la mesada y luego les reprochan estar flacos. Del otro lado, Octavio Ocampo, con vocación de contraprograma, aseguró que si él fuera gobernador no desaparecería a nadie. Frase valiente, considerando que aún no es gobernador y ya está gobernando de mentiritas. Hasta la presidenta de Queréndaro salió "respetuosa" de la iniciativa, que en el diccionario político significa "no estoy de acuerdo pero tampoco quiero problemas".
Mención aparte para la CPKC —antes Kansas City, antes Canadian Pacific, empresa con más nombres que testigo protegido— a la que Bedolla acusó de abandonar la seguridad en las vías. La solución oficial es ampliar Tres Puentes con dos "gazas" nuevas, palabra que el ciudadano de a pie tuvo que googlear y que resultó no tener nada que ver con la tela de las abuelitas. Prometen traslados más rápidos y cruces seguros, justo lo que Morelia lleva pidiendo desde que el tren era de vapor.
Pero si de reinvención hablamos, el premio se lo lleva Zacapu. Ahí, el DIF municipal lanzó un taller para fortalecer la "autonomía económica" de las mujeres enseñándoles a tejer bolsas con hilo de plástico. Nada dice empoderamiento como convertir el reciclaje en changarro. Ojalá el mismo entusiasmo por la autosuficiencia se contagie a las finanzas municipales, que también andan tejiendo con lo que hay.
En el rubro académico, la UMSNH presume el "rotundo éxito" de sus microcredenciales y abre segunda tanda con 23 cursos gratuitos. Uno aplaude la iniciativa, aunque el nombre "microcredencial" suene a que te dan un diploma del tamaño de una estampita. Mientras tanto, en Zamora y Jacona la oferta educativa del verano incluye curso profesional de uñas, que en el mercado laboral michoacano probablemente rinda tanto como muchas licenciaturas.
Y hablando de lluvias —porque en Michoacán todo termina hablando de lluvias—, el gobierno instaló un flamante "Puesto de Comando Interinstitucional" para intensificar la prevención. Suena a búnker de película. En Zamora, mientras tanto, ya suben los casos sospechosos de dengue tras las precipitaciones y algunas zonas amanecieron sin agua por mantenimiento. O sea: no hay agua para bañarse, pero sí la suficiente encharcada para criar mosquitos. La gestión integral del riesgo en todo su esplendor.
La cereza la pone la contienda "supuestamente fraterna" por la coordinación estatal de la 4T, ese concurso de simpatía donde todos se abrazan mientras se sacan los ojos. Raúl Morón respondió a Guillermo Celis con la frase más tierna de la jornada: "ya estábamos en lucha cuando ellos eran niños". Nada une más a un movimiento que recordarle a los compañeros que uno ya militaba cuando ellos usaban pañal. Fabiola Alanís, por su parte, aseguró que la coordinación será para una mujer y negó que la foto de Morón en Palacio Nacional sea favoritismo. Porque en política, como todos sabemos, uno se toma fotos en Palacio Nacional exclusivamente por el paisaje.
En medio de tanta reinvención, en Uruapan una adulta mayor murió tras ser atropellada por un camión urbano de la línea Tata Lázaro; el operador bajó a auxiliarla. No hay chiste posible ahí, solo el recordatorio de que mientras se discute quién coordina a quién y cuántas gazas lleva un puente, la ciudad de todos los días sigue siendo el escenario más peligroso.
Así que ya lo sabe, michoacano: guarde su bolsa de hilo de plástico, saque su microcredencial y cruce con cuidado. El estado se reinventa todos los días. El problema es que siempre le toca el turno de reinventarse a lo mismo.