"Sin Agua Limpia No Hay Pago": el recibo del SIAPA ahora viene con descuento por decepción
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Prepárense para un fenómeno tan raro como el agua transparente en Guadalajara: el Congreso de Jalisco se puso de acuerdo. Todos. Movimiento Ciudadano, la oposición, los diputados que sostenían las posturas más radicales, todos juntitos aprobaron descuentos de hasta 80% en el recibo del SIAPA para las colonias que durante meses recibieron agua con sedimentos, mal olor y ese característico color que va del ámbar al preocupante.
La iniciativa fue impulsada bajo un nombre que merece un premio a la honestidad institucional: "Sin Agua Limpia No Hay Pago". Es de una franqueza casi conmovedora. Beneficiará a más de 600 colonias del área metropolitana y a unas 150 de Tonalá, siempre que su consumo mensual no rebase los 25 metros cúbicos. Detrás del acuerdo estuvo la presidenta de la Comisión de Hacienda, que logró lo improbable: construir consenso donde antes había pura bronca de bancada. Aplausos sinceros, porque en Jalisco lograr que los diputados coincidan en algo es casi tan difícil como lograr que salga agua limpia.
Ahora, el detalle filosófico. El descuento reconoce, con firma y sello oficial, que el servicio fue malo. Es el Estado admitiendo por escrito que te vendió gato por liebre y, en lugar de arreglar la liebre, te la deja más barata. Es un modelo de negocio audaz: no garantizamos calidad, pero garantizamos rebaja por la falta de calidad. Como si su restaurante de confianza le dijera: "la sopa salió con un pelo, pero le va con 80% de descuento, ¿va que sí?".
El SIAPA, además, tendrá que hacer la chamba fina: revisar y homologar cuáles colonias entran, cómo se accede al beneficio y quién queda fuera del reparto. Es decir, el mismo organismo señalado por la mala calidad será el encargado de decidir a quién le perdona la culpa. Un arreglo redondo.
Que quede claro: el descuento es una buena noticia para el bolsillo golpeado del ciudadano, y bienvenido sea. Pero conviene no confundir el analgésico con la cura. Pagar menos por agua turbia sigue siendo pagar por agua turbia. El día que festejemos porque salió limpia, ahí sí sacamos el confeti. Por lo pronto, guarde su recibo rebajado: es el comprobante oficial de que aquí se cobra hasta la decepción.
La iniciativa fue impulsada bajo un nombre que merece un premio a la honestidad institucional: "Sin Agua Limpia No Hay Pago". Es de una franqueza casi conmovedora. Beneficiará a más de 600 colonias del área metropolitana y a unas 150 de Tonalá, siempre que su consumo mensual no rebase los 25 metros cúbicos. Detrás del acuerdo estuvo la presidenta de la Comisión de Hacienda, que logró lo improbable: construir consenso donde antes había pura bronca de bancada. Aplausos sinceros, porque en Jalisco lograr que los diputados coincidan en algo es casi tan difícil como lograr que salga agua limpia.
Ahora, el detalle filosófico. El descuento reconoce, con firma y sello oficial, que el servicio fue malo. Es el Estado admitiendo por escrito que te vendió gato por liebre y, en lugar de arreglar la liebre, te la deja más barata. Es un modelo de negocio audaz: no garantizamos calidad, pero garantizamos rebaja por la falta de calidad. Como si su restaurante de confianza le dijera: "la sopa salió con un pelo, pero le va con 80% de descuento, ¿va que sí?".
El SIAPA, además, tendrá que hacer la chamba fina: revisar y homologar cuáles colonias entran, cómo se accede al beneficio y quién queda fuera del reparto. Es decir, el mismo organismo señalado por la mala calidad será el encargado de decidir a quién le perdona la culpa. Un arreglo redondo.
Que quede claro: el descuento es una buena noticia para el bolsillo golpeado del ciudadano, y bienvenido sea. Pero conviene no confundir el analgésico con la cura. Pagar menos por agua turbia sigue siendo pagar por agua turbia. El día que festejemos porque salió limpia, ahí sí sacamos el confeti. Por lo pronto, guarde su recibo rebajado: es el comprobante oficial de que aquí se cobra hasta la decepción.