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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 22 de julio de 2026

El arte marcial de no ser candidato mientras se es candidato

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El arte marcial de no ser candidato mientras se es candidato
Nuevo León vive la temporada preelectoral con una disciplina digna de exportación: el equilibrismo político. Esta semana ofreció dos ejemplos de manual, uno por cada bando, que juntos podrían formar un diplomado en 'cómo aspirar sin aspirar'.

Del lado de Monterrey, el alcalde Adrián de la Garza aseguró estar 'concentrado en su administración municipal' y prometió ser 'respetuoso de los tiempos políticos'. Acto seguido, dejó abierta la posibilidad de competir por la gubernatura si se construye 'un proyecto conjunto' con el PAN. Es la clásica jugada del portero que dice que no va a atajar el penal pero se queda parado justo en el centro de la portería. La puerta, como buen refrán regiomontano, no está ni abierta ni cerrada: está entornada, esperando corriente de aire.

Del otro extremo, Clara Luz Flores aportó la frase que merece enmarcarse en el salón de la fama del optimismo institucional: en Morena 'no competimos, porque quien va a decidir es la gente'. Según explicó, entre ella y los otros aspirantes a la coordinación estatal de la Cuarta Transformación no hay pugnas ni confrontaciones, solo buena comunicación y el deseo común de fortalecer el movimiento. Seis aspirantes al mismo hueso, y ninguno compite. Es, oficialmente, el proceso interno más pacífico desde que se inventó la palabra 'unidad', y una demostración de que en política mexicana la ausencia de competencia siempre se anuncia con más entusiasmo justo donde más se compite.

Lo entrañable del asunto es la coincidencia estilística: uno jura que está enfocado en el presente mientras coquetea con el futuro; la otra jura que no hay pleito mientras seis personas se disputan el mismo lugar en la boleta. Ambos comparten el gran hallazgo de la temporada: en Nuevo León se puede querer la gubernatura sin decirlo, sin buscarla y sin competir por ella. Pura levitación política.

Falta todavía para 2027, tiempo de sobra para que la puerta entornada se abra o se cierre, y para que la convivencia fraternal de Morena revele si era hermandad de verdad o nada más el ensayo general de un pleito bien educado. Mientras tanto, el electorado observa la función y toma nota: aquí nadie quiere el puesto, pero curiosamente nadie se retira tampoco.