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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Chihuahua Nota 23 de julio de 2026

El hospital que no existe ya tiene ring, esquina roja y padrino de pelea

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El hospital que no existe ya tiene ring, esquina roja y padrino de pelea
Chihuahua capital carga con un déficit de más de 385 camas de hospital. No es una metáfora, no es una proyección de escenario pesimista: son 385 lugares donde alguien debería estar acostado recuperándose y en su lugar hay aire acondicionado en un pasillo o, de plano, sala de espera.

La buena noticia es que ya hay movimiento. La mala es que el movimiento es de brazos.

La dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, retó públicamente a los directivos del IMSS en Chihuahua a que “nos demos un tiro a puño limpio”, con la ciudadanía de testigo, acusando que responden con un guion preparado en un set en lugar de dar una rueda de prensa de verdad. Después aclaró que la expresión era una analogía para llamar al debate, cosa que se agradece, porque en este estado uno dice “nos vemos en el llano” y ya alguien está apartando el llano.

Del otro lado del cuadrilátero, el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, salió a desmentir que le hayan entregado terrenos irregulares al Instituto y calificó los señalamientos como pretextos para no dar el servicio. Recordó que el Ayuntamiento, en la administración de quien hoy es gobernadora, donó un terreno de entre ocho y nueve hectáreas después de que personal del propio IMSS vino, revisó opciones y escogió. Según él, lo único que Chihuahua desconoce a estas alturas es la fecha de arranque de una obra prometida desde hace ocho años.

Ocho años. En ocho años un niño entra al kínder y sale de sexto de primaria. En ocho años se construyó el Empire State dos veces y sobró tiempo para el ascensor.

Y como toda pelea buena necesita promotor, entró el CCE a pedirle al Estado que “asuma el liderazgo” para definir el terreno. Su presidente lo dijo con una frase que merece placa conmemorativa: “Nosotros queremos coordinar más, que haya comunicación entre el área de Salud, y ponernos a trabajar”. Traducción del lenguaje empresarial: señores, ya nos dio pena ajena, siéntense.

Lo formidable del asunto es la coreografía. Nadie dice que no quiere el hospital. Todos lo quieren, todos lo exigen, todos lo prometen. El Estado dice que ya dio terreno. El IMSS dice que el terreno no sirve. El sector privado dice que alguien lidere. El PAN propone dirimirlo a golpes. Es un debate de altísimo nivel técnico en el que ya solo falta que alguien proponga volados o piedra, papel o tijera.

Mientras tanto, el paciente real —el que tiene una vesícula que no aguanta la coreografía— sigue esperando en una silla de plástico. A ese señor no le interesa quién donó qué hectárea ni quién leyó qué guion. A ese señor le interesa una cama. Una. De las 385 que no hay.

Propuesta constructiva de esta redacción: que el famoso tiro a puño limpio sí se lleve a cabo, pero con reglas. Cada round que gane el Estado equivale a una hectárea escriturada. Cada round que gane el IMSS equivale a una fecha de inicio de obra publicada en el Diario Oficial. Empate: se construye de todos modos.

Porque después de ocho años, el único terreno verdaderamente irregular en esta historia es el de las promesas.