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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Guanajuato Nota 23 de julio de 2026

Un millón 176 mil pesos, 240 metros de tubo y 90 vecinos: la aritmética heroica del boletín municipal

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Un millón 176 mil pesos, 240 metros de tubo y 90 vecinos: la aritmética heroica del boletín municipal
Manuel Doblado informó con legítimo orgullo el arranque de la rehabilitación del drenaje sanitario de la calle Juan Álvarez: 240 metros lineales de tubería nueva, inversión de un millón 176 mil 707 pesos, y —cito el boletín— beneficio directo para 90 habitantes.

Saquemos la calculadora del Bajío. Eso da poco más de 13 mil pesos por vecino beneficiado y unos 4 mil 900 pesos por metro lineal de tubo. Cifras que, puestas así, suenan a que cada metro de drenaje viene forrado en terciopelo y con acompañamiento de mariachi. Y aquí conviene ser justos, porque la sátira no es mentir: un drenaje no sirve solo a quien vive encima de él. Sirve a la ciudad entera que está aguas abajo, evita que la calle se convierta en río en agosto y previene los olores que ningún alcalde quiere que aparezcan en temporada de registros de aspirantes. El beneficio real es mayor que 90 personas. El problema no es la obra. El problema es el boletín.

Porque en Guanajuato hemos desarrollado un género literario propio: el comunicado de obra pública. Tiene reglas fijas. Uno: siempre hay banderazo. Dos: siempre hay corte de listón, aunque sea de una zanja. Tres: siempre se menciona el monto, porque el monto suena a trabajo aunque el trabajo apenas empiece. Y cuatro: siempre se dice "beneficiará directamente a X habitantes", donde X es el número más pequeño que se pudo contar sin que se notara.

El mismo día, Cuerámaro inauguró un camino en La Llave, Pénjamo dio el banderazo a la pavimentación de doscientos y tantos metros en La Atarjea de Crucitas, y Abasolo amplió alumbrado en comunidades rurales. Todo legítimo, todo necesario, todo con su fotografía de tijeras. Mientras tanto, en Salamanca los vecinos de la prolongación de la calle Comonfort llevan años pidiendo pavimento y se siguen encharcando; los de la colonia El Edén acumulan casi tres décadas esperando que su terracería ascienda de categoría; y en la comunidad de Los Mancera unas familias llevaron tres días sin luz porque un árbol se cayó sobre el tendido y la reparación no tuvo la urgencia que sí tienen los listones.

Ahí está el chiste, y no es chistoso: la obra pública en el estado no se distribuye por necesidad, se distribuye por narrativa. Si tu calle da para foto, tu calle avanza. Si tu calle solo da para queja, tu calle espera. Los 240 metros de Juan Álvarez van a servir, van a evitar problemas y probablemente durarán años. Que los disfruten. Solo que el vecino de El Edén, que lleva treinta años viendo pasar banderazos ajenos por la tele local, ya aprendió a leer los boletines igual que uno lee el horóscopo: buscando su nombre y sin encontrarlo nunca.

Y que conste que sí hay dinero. En Salamanca acaban de firmar un convenio para detonar cerca de 900 millones de pesos en obra pública. Novecientos millones. Es decir, aproximadamente 765 calles Juan Álvarez. Nada más es cosa de decidir cuáles.