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El Destiempo

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Edición Nacional 12 de agosto, 2026

La Desmañanada

Caricatura: Firmas, llaves y una abuelita llamada Eusebia: la mañana que homologó todo menos el asombro

Firmas, llaves y una abuelita llamada Eusebia: la mañana que homologó todo menos el asombro

15 de julio de 2026

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Una ley para que "suicidio" deje de ser sinónimo de "mejor no investigo"

La presidenta firmó, en vivo y a colores, la Ley General de Feminicidio. El detalle es lo que había ANTES de firmarla.

Reportero — Presidenta, ¿por qué se necesitaba una ley nacional si el feminicidio ya era delito en los 32 estados?

«¿Qué ocurre en las Fiscalías actualmente? En algunas Fiscalías se sigue catalogando la muerte violenta de una mujer como “suicidio”.»

O sea que hasta hoy el sistema tenía un truco de magia forense: mujer asesinada entra, “se suicidó” sale. La ley homologa 10 razones de género, 19 agravantes y penas de 50 a 70 años. Lástima que también haya que homologar, por escrito y con firma presidencial, la idea revolucionaria de que investigar es parte del trabajo de una Fiscalía.

El 90 por ciento que todos conocían pero nadie anotaba

La presidenta puso número al horror. El número ya se sabía. La novedad es que ahora hay registro.

Reportero — ¿Por qué tantas familias avisaban a la Fiscalía y aun así no pasaba nada?

«Cerca del 90 por ciento de los casos de feminicidios fueron cometidos por la pareja, por la expareja o por algún familiar directo y muchas veces, aunque la familia le diga a la Fiscalía “que vivía violencia”, difícilmente puede reconocerse, o se dice “¿por qué no lo denunció previamente la mujer?”.»

El clásico de la burocracia mexicana: el sospechoso vive en la casa, la familia lo señala, y el Ministerio Público responde con la pregunta más cruel del catálogo, “¿y por qué no denunció?”. Ahora habrá protocolos, turno continuado y perspectiva de género. Traducción: dejará de ser opcional creerle a los muertos y a quienes los lloran.

Cero impunidad, marca registrada (todavía sin cotizar)

La consejera jurídica leyó la letra chica: nada de amnistía, nada de conmutación, nada de que prescriba. Bonito. Falta el sujeto de la oración.

Reportero — ¿Qué garantiza que esto se cumpla en todos los estados y no quede en papel firmado en Palacio?

«Esta Ley General garantiza que todo eso pueda disminuirse al máximo y que realmente tengamos cero impunidad frente a los feminicidios.»

“Al máximo” y “realmente” son las dos muletillas favoritas de las metas que dependen de 32 fiscales con agenda propia. La iniciativa es impecable en el papel; el papel, en México, tiene un historial de convertirse en avioncito. Ojalá esta vez aterrice.

Miércoles de Vivienda: el enlace que era martes de telenovela

Justo después del feminicidio vino el corte a Morelos, con llaves, globos y una familia beneficiaria en cadena nacional. La transición emocional fue de vértigo.

Reportero — (desde Cuautla) ¿Cómo se enteraron ustedes del programa de vivienda?

«Muchos saludos a tu abuelita. ¿Cómo se llama?»

Y así descubrimos que el verdadero motor de la política de vivienda del país es doña Eusebia, fiel seguidora que “todas las mañanas no se pierde La mañanera”. Ni Infonavit, ni Sedatu, ni 8 mil 150 millones de pesos: fue la abuela con el control remoto la que colocó la casa. Denle bono de productividad.

Dos recámaras, balcón y un niño que votó por la siesta

El beneficiario nos hizo el tour verbal completo del inmueble. Fue el único momento de la mañana con inventario detallado.

Reportero — René, ¿qué tiene tu nueva casa?

«Ya se durmió el pequeño.»

Mientras papá enumeraba cocina amplia, área de lavado y balcón como agente inmobiliario de vocación, el pequeño Jorge Ángel, de 4 años, hacía la crítica más honesta de toda la mañanera: se quedó profundamente dormido en cadena nacional. Un niño, un veredicto: la mejor prueba de que la casa ya se siente hogar es que ahí se puede uno dormir a media transmisión presidencial.

Y para cerrar, Cantinflas

Cantinflas —

«Ándele, porque fíjese usted que aquí lo que se firma se firma, y lo que se firma pos se homologa, y ai está el detalle, que uno homologa el tipo penal pero no homologa las ganas, ¿verdad?, porque una cosa es la Fiscalía y otra cosa es la fiscalía, que no es lo mismo pero es igual; y luego llegan las llavecitas, y la abuelita Eusebia, que ella sí no falla, y el niño se durmió, que hizo bien, porque total, entre el feminicidio y el balcón con dos recámaras, uno ya no sabe si vino a la mañanera o a firmar contrato, pero eso sí, con mucho respeto y sin decir nada, ¿me entiende?, porque de eso se trata: de que se entienda todo... menos lo que pasó.»

Basado en la versión estenográfica del 15 de julio · fuente