La Desmañanada
Todo gratis, salvo los 20 pesos, el sargazo y el muro
17 de julio de 2026
Bienvenidos a la capital mundial de las vacaciones (y de los adjetivos)
Tulum amaneció con mañanera, gobernadora eufórica y una lista de logros que no cabía en la playa.
Reportero — Gobernadora, ¿cómo describiría en pocas palabras el momento que vive Quintana Roo?
«tenemos mucha Presidenta y estamos muy orgullosas y muy orgullosos de su liderazgo.»
"Mucha Presidenta" es la nueva unidad de medida caribeña, superior al kilómetro y al arrecife. Se calcula que un Nichupté equivale a tres "grandes" y medio "inmenso legado", según la tabla oficial de superlativos de la conferencia.
El parque totalmente gratuito que cuesta 80 pesos
El anuncio estrella: entrar es gratis. Con asteriscos del tamaño de la zona arqueológica.
Reportero — Presidenta, ¿entonces cuánto va a costar entrar a Tulum?
«Garantizar que el acceso al parque sea totalmente gratuito, nadie paga al entrar al parque.»
Nadie paga al entrar. Pagas por moverte, pagas por ver de cerca, pagas por el Área Natural Protegida y pagas por la zona arqueológica. Es como un buffet gratis donde solo cobran la comida.
Reportero — ¿Y si el turista solo quiere asomarse a las ruinas?
«Si quiere entrar al parque y ver de lejos el sitio arqueológico, lo puede hacer sin problema.»
Nace el turismo de miopía: ve las pirámides de lejitos, entrecerrando los ojos, gratis. Para verlas de cerca, saque 80 pesos; para verlas emocionado, hipoteque el hotel.
El regreso triunfal del trenecito de 20 pesos
La gran innovación tecnológica de 2026: cobrar lo mismo que el trenecito de gasolina del DIF, pero eléctrico.
Reportero — ¿Cuál es la ventaja del nuevo transporte respecto al anterior?
«se entra gratuito, se paga el transporte eléctrico con 20 pesos, que era lo que siempre se pagó; o se puede acceder caminando.»
Modernidad plena: cambiamos el trenecito de gasolina por uno eléctrico administrado por la Secretaría de la Defensa, y el precio sigue siendo veinte pesos de 1998. La Cuarta Transformación logró que hasta la inflación pidiera vacaciones en Tulum.
El muro que sí se puede tirar
Entre tantos muros célebres, este por fin encontró quien lo derribe: los ingenieros militares.
Reportero — Presidenta, ¿qué van a hacer con ese muro que tapa la entrada tradicional?
«vamos a encargarle a los ingenieros militares que nos hagan una puerta de entrada, un arco tipo malla que permita la apertura de la entrada directa.»
Un muro derribado por ingenieros militares con un arco de malla. Y pensar que en otras fronteras el muro lo querían pagar los vecinos; aquí basta con pedírselo a la SEDENA, que ya construye aeropuertos, trenes, bancos y ahora también portones.
Los artesanos que no se quisieron mudar
El CATVI, siglas de "queda lejísimos", protagonizó el drama silencioso de la mañanera.
Reportero — ¿Por qué siguen los artesanos en la entrada vieja si ya hay un centro nuevo?
«los artesanos que están fuera del parque no han querido trasladarse al CATVI porque queda muy lejos.»
Se construyó un centro flamante para reubicar artesanos y resultó que nadie preguntó a los artesanos. La solución de vanguardia: dejarlos donde siempre estuvieron. A veces el Segundo Piso es simplemente regresar a la planta baja.
El sargazo, culpa de la Amazonia (y a pescarlo)
Cuando un problema es internacional, la responsabilidad se reparte con generosidad continental.
Reportero — Presidenta, ¿de dónde sale tanto sargazo?
«hay quien lo asocia a un periodo de deforestación que hubo en la Amazonia.»
El sargazo caribeño ahora tiene domicilio en Brasil. Faltó culpar al conservadurismo, pero la temporada aún es joven.
Reportero — ¿Y cuál es el plan concreto contra el sargazo?
«hay que pescarlo en el mar y para ello necesitamos más capacidad.»
El plan integral, científico y multisecretarial se resume en: pescar alga con más barquitos. Newton temblando. Mañana temprano, prometen, la "visión mayor"; hoy, la visión es de un tipo con red mirando el horizonte turquesa.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Ándele, porque fíjese usted que aquí, en esta bendita playa que es la capital mundial de todo, uno llega y le dicen que es gratis, pero gratis con su detallito, ¿verdad?, porque ahí está el detalle: pagas veinte pesos que no pagas, ve las pirámides de lejos que es como no verlas, y el muro lo tira el ejército con una mallita, y el sargazo pos ya sabe usted, es cosa de la Amazonia, o sea de más allá, de por allá lejos, que es donde queda el CATVI también, y entonces uno se queda pensando, oiga, ¿al final qué me anunciaron?, y ahí es donde ya, este... pos ni yo sé, pero qué bonito quedó, ¿no?»
Basado en la versión estenográfica del 17 de julio · fuente