La Desmañanada
Mañanera por videollamada: hablamos de mujeres y nos cortaron las preguntas
5 de octubre de 2026
"Hoy vamos a hablar de mujeres" (en modo buffering)
La mañanera del Día de las Mujeres arrancó con un giro de producción: la secretaria informaría por videollamada desde Tecámac.
Reportero — Presidenta, buenos días, ¿cómo amanece?
«Bien, muy bien, muy bien.»
Reportero — ¿Y cuál es el tema del día de hoy?
«Bueno, el día de hoy vamos a hablar de mujeres.»
Reportero — ¿Por qué un formato distinto, con la Secretaría conectada a distancia?
«Y ahora escogimos un mecanismo distinto de información.»
Histórico: el día que se habla de mujeres, la funcionaria que habla de mujeres sale en pantalla, como tía en llamada familiar que pregunta si ya la oímos. El "mecanismo distinto" resultó ser el Zoom. Pediremos a Iván Escalante que monitoree cuál enlace da más megas por peso.
Quién es quién en los pantalones de mezclilla
Antes de las mujeres, el rito sagrado de los lunes: Profeco y su boletín de palomitas y taches.
Reportero — ¿Arrancamos otra vez con los precios antes del tema central?
«Al principio, como siempre, "Quién es quién en los precios" con Iván Escalante y luego hacemos el enlace, si les parece.»
Y vaya repertorio. Nos enteramos de que una BP en Amozoc "se voló la barda" cobrando el diésel a 29.99, de que hay 43 cereales de caja bajo lupa y un estudio de 23 pantalones de mezclilla para dama. Hasta un artículo sobre la adicción a las compras: lo único que la mañanera no analizó fue su propia adicción a los boletines. Entre el hidrocarburo y la mezclilla, ya cubrimos todo lo que aprieta.
Un millón de cifras y un "muy buen informe"
Llegó el diluvio de datos: 27 millones de cartillas, 197 mil tejedoras, un millón 436 mil 869 servicios, porcentajes hasta el 57.4.
Reportero — Presidenta, ¿su valoración de todas estas metas y cifras de la Secretaría?
«Muchas gracias, Laura. Muy buen informe.»
Tres palabras para un millón cuatrocientos mil servicios. A ese tipo de cambio, cada "muy buen informe" rinde más que Finabien en depósito a cuenta. El resto de los decimales quedó, como el diésel, en seguimiento.
Las abogadas, la usuaria y el tapete
Desfilaron testimonios bien ensayados y, al cierre, un regalo tejido en Teotitlán del Valle.
Reportero — ¿Pasamos ya a las participaciones de las compañeras invitadas?
«¿Quieren ahora participar? Adelante, ¿quién viene primero? ¿Abogadas?»
Reportero — Y al terminar la usuaria, Presidenta, ¿unas palabras?
«Ven, que te salude. Felicidades.»
Pasaron la abogada, la usuaria y la tejedora, todas con guion impecable y gratitud en cadena de tres eslabones: a la Presidenta, a la secretaria y a la ex secretaria. El broche fue un tapete oaxaqueño para el podio: la única rendición de cuentas que uno sí se lleva a casa y pone en la sala.
"Y vamos a las preguntas" (CONTINÚA…)
Tras dos horas de cartillas, cereales y tapetes, por fin el momento del escrutinio.
Reportero — Presidenta, ahora sí, ¿abrimos el bloque de preguntas de la prensa?
«Bueno, pues esta es la información del día de hoy. Y vamos a las preguntas.»
Y justo ahí la estenográfica escribió lo más honesto de toda la jornada: "(CONTINÚA…)". Nos dejaron en suspenso, como telenovela de las nueve. El informe duró mil 01 Centros LIBRE; las preguntas de los reporteros duraron un paréntesis. Ahí sí hubo mecanismo distinto de información: no informarla.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Mire, joven, lo que es, es que hablamos de mujeres, pero por la pantallita esa, ¿no?, y luego los precios, y el diésel, y los pantalones de mezclilla para dama, que ahí está el detalle, porque una cosa es la cartilla y otra cosa es la cartilla, y uno oye, y oye, y le regalan su tapetito, qué bonito, muy bonito, pero a la hora de la hora, cuando ya iban a empezar las preguntas, pos ¡se acabó!, y ya ni modo, porque ustedes ya me entienden, y el que entiende, entiende, y el que no, pos luego le explican con una palomita o con un tache, ¿verdad? Ahí está el detalle.»
Basado en la versión estenográfica del 5 de octubre · fuente